viernes, 3 de febrero de 2012

4. EVOLUCIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL. LA CULTURA DEL SIGLO DE ORO



4.1. CRISIS  ECONÓMICA

El siglo XVII se caracterizó por una fuerte crisis económica y social en toda Europa: pestes, malas cosechas, guerras y parálisis del comercio y de la industria.

En la monarquía hispánica esta crisis fue más profunda y originó la pérdida de la hegemonía política europea. La población disminuyó, pasando de ocho millones y medio de habitantes en 1600, a siete millones y medio en 1700. Las causas del descenso fueron: el flujo migratorio al continente americano; las muertes ocasionadas por las continuas guerras; la expulsión de los moriscos; y las epidemias que afectaron al país entre 1601 y 1685.

En el terreno económico la agricultura empeoró su precaria situación. El hambre, la guerra y las epidemias provocaron la despoblación de las tierras, mientras aumentaban los impuestos. La Mesta vio como se reducía el número de cabezas de ganado, por la falta de pastos y la destrucción provocadas por las guerras peninsulares (Portugal y Cataluña).

La industria y el comercio sufrieron una profunda depresión. La tradicional competencia de los productos extranjeros se agravó, con la pérdida de territorios en Europa (mercados). Se incrementaron los impuestos y tuvo lugar una pérdida de poder adquisitivo de una población cada vez más arruinada. El comportamiento de las finanzas públicas agravabó la situación, aumentando sus gastos , con una Corte despilfarraba cada vez más; y con más necesidades por las constantes guerras.

El Estado se encontraba en bancarrota, a pesar de el aumento de impuestos, las devaluaciones de la moneda y la constante emisión de deuda pública. El recurso a la plata y oro americanos fue cada vez más difícil debido al agotamiento de las minasy al descenso drástico de la llegada de metales preciosos.

4.2. CRISIS SOCIAL

La sociedad del siglo XVII se caracterizó por una fuerte polarización: Una minoría ocupaba los cargos públicos, disponían de recursos y mantenían una vida ociosa. La mayoría de la población estaba empobrecida, campesinos sin tierras, artesanos depauperados y centenares de miles de pordioseros, vagabundos o mendigos. Apenas existían sectores de clase media que se pudieran mantener como resultado del trabajo y el esfuerzo.

El modelo social al que aspiraba la gran mayoría de la población era vivir de las rentas como los señores o triunfar y enriquecerse en la aventura americana. El trabajo manual se consideraba una actividad plebeya y de poco prestigio social. Se generó una sociedad de nobles, hidalgos o pícaros en detrimento de los verdaderamente productivos: campesinos, artesanos y comerciantes. Sólo los territorios periféricos, especialmente los de la Corona de Aragón, marginados de la aventura americana y de las cargas imperiales, sufrieron con menor intensidad la crisis.

Esta situación dio origen a una corriente intelectual conocida como “los arbitristas”, entre ellos destacan: González de Cellorigo, Tomás de Mercado o Luis Ortiz. Estaban preocupados por la falta de atención hacia el desarrollo económico, y proponían soluciones o arbitrios a dicha situación. Las medidas más importantes que proponían eran: la protección de la industria y la reforma del sistema impositivo. El poder de las clases privilegiadas y el carácter de la monarquía, impidieron la aplicación de estas propuestas, ya que se estaba más preocupado por mantener la ortodoxia católica y el poder y el prestigio en Europa.

4.3. LA CULTURA DEL SIGLO DE ORO

En el siglo XVI y la primera mitad del siglo XVII, la cultura española alcanzó la cima de su esplendor, es le periodo conocido como el siglo de Oro de la cultura española, con artistas, pensadores, literatos y ensayistas de irradiación universal. Estuvo íntimamente ligado a la defensa del catolicismo (la ortodoxia frente a la rebelión religiosa de los protestantes), lo que explica su fuerte contenido religioso y teológico.

La literatura encumbró al castellano como lengua universal florecieron la poesía con Garcilaso de la Vega, Góngora y Quevedo; el teatro de Lope de Vega, Calderón de la Barca y Tirso de Molina; la novela, con el género típicamente español de la picaresca: Lazarillo de Tormes, Guzmán de Alfarache. Miguel de Cervantes, con Don Quijote de La Macha (1605) creó el modelo de novela moderna sobre las precedentes de caballerías. Es la obra que más ediciones se han hecho y que ha sido traducida a más idiomas.

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